Todo comenzó el 27 de octubre del año 2011, cuando un grupo de gitanos y gitanas madrileños nos reunimos con el fin de realizar un análisis de las condiciones de vida y de las legítimas aspiraciones de la Comunidad gitana residente en Madrid.
Vimos entonces que era y aún es imprescindible atender las necesidades sociales, laborales y educativas de nuestro colectivo, así como mantener y promocionar nuestros valores culturales y superar el desfase que aún existe en algunos segmentos de nuestra sociedad. Sólo de este modo podremos equiparar nuestra comunidad al resto de la población con el fin de alcanzar una plena incorporación educativa, laboral y social.
A dicha reunión, asistieron como invitados D. Juan de Dios Ramírez Heredia y D. Manuel García Rondón, presidente y secretario general de la Unión Romaní Española en aquel tiempo.
Tras debatir diferentes puntos de especial interés para todos, en materia de derechos y deberes de nuestro pueblo, se decidió constituir la Unión Romaní Madrid, que fundó oficialmente en el año 2012, con un objetivo claro: Defender en todos los ámbitos, los derechos de los más de 100.000 gitanos y gitanas residentes en la Comunidad Autónoma de Madrid.